Prefieres el español? Entra aquí →

Querida Yo: Carta a Mi Yo Pasado

Hay canciones que no se escuchan. Se reconocen. Como si alguien hubiera puesto en palabras algo que tú llevas años cargando en silencio, sin saber exactamente cómo nombrarlo. «Querida yo» de Jamie Safdie y Camilo es una de esas. La primera vez que la oí, me quedé quieta. De esas que te detienen en seco.
Porque si mi yo de hace diez o veinte años me hubiera dicho que me encontraría donde estoy hoy, hubiera pensado que estaba mal de la cabeza. Y no es por bien ni por mal. Es lo diferente. Lo que no me pude imaginar. Y precisamente ahí está la magia: en todo lo que no sabíamos que era posible.

Este post no es sobre la canción. Es sobre lo que despierta en nosotras cuando alguien dice en voz alta lo que sentimos por dentro. Es sobre la carta de amor propio que quizás nunca te escribiste — y que ya es hora de escribir.

La canción que lo dice todo


«Querida yo» llegó en el momento exacto. La he oído mil veces. Y cada vez que llega este fragmento, algo en mí se estremece:

Querida yo, ¿qué tal te va?
Sé que no todo está tan bien
Pero quería mostrarte
Lo lejos que llegaste.

— Jamie Safdie & Camilo


Eso. Justo eso. Cuántas veces necesitamos que alguien — incluso nosotras mismas, desde el futuro — nos recuerde lo lejos que hemos llegado. No para presumir. Sino para no perder de vista que el camino existe, aunque hoy no lo podamos ver completo.

Si aún no la has escuchado, te la dejo aquí: [versión acústica de Jamie Safdie] y [colaboración con Camilo]. Escúchala antes de seguir leyendo, si puedes.

querida yo — carta a mi yo pasado — amor propio

¿Qué le dirías a tu yo de hace diez años?

Párate un momento aquí. No corras a la siguiente sección. Porque esta pregunta, si te la permites de verdad, puede moverte más de lo que imaginas.
¿Qué le dirías a esa versión tuya que estaba en medio de algo que hoy ya superaste? ¿Qué palabras le darías para atravesar el miedo, la duda, la sensación de que nunca iba a salir de ahí?
Lo curioso es que muchas veces sabemos exactamente lo que le diríamos. Con compasión. Con paciencia. Con una ternura que raramente nos damos a nosotras mismas en el presente.


No podemos odiarnos hacia un futuro más lindo. Solo podemos amarnos hasta allá.

— Arlene De Angelis

Yo lo he intentado de las dos formas. Reclamarme lo estúpida que fui no me llevó a ningún lugar. Amparme en la comprensión de que hice lo mejor que podía con lo que tenía — eso sí cambió algo. Si te identificas con esto, este artículo sobre elegirse después de una vida de autonegligencia puede resonarte.

MAITRI — La amabilidad incondicional contigo misma


En sánscrito existe una palabra que no tiene traducción exacta al español: Maitri. Se traduce aproximadamente como amor benevolente o amabilidad amorosa. Es una de las cuatro virtudes del budismo — las Brahmaviharas o «las inconmensurables» — y describe una actitud de amabilidad incondicional hacia uno mismo y hacia los demás.
Sin juicio. Sin crítica. Sin condiciones.
Y aquí es donde muchas nos atascamos. Porque nos han enseñado que la autoexigencia es la que nos mueve. Que si nos tratamos con demasiada suavidad nos volveremos perezosas, conformistas, mediocres. Pero la investigación sobre autocompasión de Kristin Neff lleva décadas demostrando exactamente lo contrario: las personas que se tratan con amabilidad son más resilientes, más valientes y más capaces de crecer que las que se fustigana sí mismas.
MAITRI no es rendirse. Es reconocer que puedes ver tus puntos de mejora, trabajar en lo que quieres cambiar, y seguir siendo amable contigo mientras lo haces. Puedes aspirar a más y amarte en el proceso. No son opciones excluyentes.

Sí, puede que nos falten muchas cosas por lograr. Y las lograremos. Pero el camino se recorre mejor desde la compasión que desde el látigo. De eso también hablo en concédete un poco de gracia hoy.

Tu yo futuro ya te está esperando


Hay una imagen de una de las meditaciones caminando del Dr. Joe Dispenza que vuelve a mí cada vez que pienso en esto. En esa parte de la meditación, él dice algo así:

Ahora gira y ponte de frente al lugar de donde viniste. Y tú, como tu yo futuro, llama hacia ti a esa tú que empezó la meditación hace un rato. Con amor, abrázala. Sabiendo que es el amor quien te trae a ti hacia ti.

— Dr. Joe Dispenza, Meditación Caminando

Esa imagen me detiene cada vez. Tu yo futuro — la que ya atravesó lo que hoy te parece imposible, la que ya logró lo que hoy parece un sueño — ya existe. Y te está llamando. No desde la exigencia. Desde el amor.


Y tiene mucho sentido viajarlo en la otra dirección también. No solo escribirle a tu yo pasado — sino imaginar qué te diría tu yo futuro a ti, hoy. Esa que ya tiene más claridad. Que ya descansó de lo que hoy te agota. Que ya sabe cómo salió todo.

¿Qué te diría para que no te inundes en los problemas de hoy? ¿Cómo te guiaría para que no te pierdas en las adversidades? Si esto resuena contigo, el trabajo de creación deliberada es exactamente esto — aprender a vivir desde quien ya eres en potencia.

El ejercicio — Escríbete esa carta


Uno de los mejores regalos que puedes darte es este: sentarte, papel en mano o pantalla en blanco, y escribirte una carta. No porque seas escritora. No porque tengas todo claro. Sino precisamente porque no lo tienes — y escribir es una de las formas más poderosas de descubrir lo que ya sabes.
Puedes hacerlo en dos direcciones:

  • Desde hoy hacia tu yo pasado: ¿Qué le dirías a la que eras hace cinco, diez, veinte años? ¿Qué palabras de alivio le darías? ¿Qué le pedirías que no se tomara tan en serio?
  • Desde tu yo futuro hacia ti hoy: Imagina que ya lograste lo que hoy te parece difícil. ¿Qué te diría esa versión tuya? ¿Cómo te animaría a seguir?


No hay forma de hacerlo mal. No hay respuestas correctas. Solo hay honestidad — y la disposición a mirarte con los ojos con los que mirarías a alguien que amas profundamente.
Si quieres un punto de partida, hace un tiempo escribí una carta a mi yo futuro — como un acto de fe. Como un: apuesto a mí. Puedes leerla si necesitas inspiración para empezar la tuya.

Antes de irte — cuéntame


Te dejo estas preguntas. No para que las respondas en tu cabeza — sino para que las dejes trabajar en ti.

  • ¿Cómo le hablarías a tu yo del pasado, una vez que has superado la autocrítica?
  • ¿Qué palabras de consuelo le darías para atravesar sus miedos?
  • ¿Te darías cuenta de que algunas cosas que creías importantes no lo eran tanto?
  • Desde tu yo futuro — ¿qué consejo le ofrecerías a la versión de ti que hoy está en el proceso?
  • ¿Cómo la guiarías para que no se pierda en las adversidades y recuerde siempre el amor propio como su brújula?

Estoy emocionada por leer tus reflexiones. Comparte en los comentarios lo que quieras — esto es un espacio seguro para lo que realmente importa.

¿Lista para dar el primer paso?

El amor propio no es un destino. Es la forma en que decides caminar. Y a veces, el primer paso es entender qué te ha estado frenando. Descarga gratis ¿Por qué tu vida no cambia aunque lo intentes todo? — identifica los 3 patrones que están bloqueando la vida que quieres.

Scroll al inicio